miércoles, 8 de enero de 2014

Predicción

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El calendario pierde un componente valioso.
Los meses restantes se reúnen para llorar.
Los dolidos tocan una melodía,
mientras la undécima luna se levanta tranquilamente.

El crisantemo se marchita y cae,
para caer en el suelo al lado de sangrientos ojos escarlata.
Pero tú seguirás siendo supremo.
Incluso después de perder a la mitad de tus miembros.

Disfruta del interludio.
Busca nuevos aliados.
El Este es el rumbo a elegir.
Encontrarás a alguien que te espera.

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El calendario pierde un componente valioso.
Los meses restantes se reúnen para llorar.
La primera luna, después de haber perdido su oportunidad,
continúa persiguiendo a la undécima luna por sí sola.

El crisantemo se marchita y cae,
para desplomarse en el suelo junto a sangrientos ojos escarlata.
Pero la araña no se detiene.
Incluso después de perder la mitad de sus patas.

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El calendario pierde un componente valioso.
Los meses restantes se reúnen para llorar.
Te ofreces a acompañar a un aliado,
para que no esté solo.

Encontrarás el descanso eterno
en una habitación llena de mercancía negra.
Cuidado con la soledad sobre todo.
Tienes más que temer cuando estás sola con otro.

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En un día oscuro con muy poca luz,
te enfrentarás a dos opciones dentro de una pequeña habitación.
Debes decidir entre el orgullo y la traición.
Mientras el portador de la muerte se cierne cerca.

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No hagas ninguna llamada telefónica,
En el momento más importante, no podrás comunicarte con nadie.
No sería prudente contestar al teléfono,
porque detrás de una de cada tres llamadas, se encontrará el portador de la muerte.

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Un cliente de ojos rojos visitará tu tienda,
medio ángel, medio portador de la muerte.
Harías bien en vender los secretos del calendario.
Él estará sobre todo contento por conocer el secreto de la undécima luna.

El cliente volveré en un día caluroso,
dejándote a solas con un hombre que lleva la cruz de San Pedro.
La cuarta luna falsa será arrancada del calendario.
Sólo seis páginas permanecen.




martes, 7 de enero de 2014

Basura

Su inflamable poder conlleva a la absoluta mentira. Ni siquiera los mejores mentirosos son capaces de mantener una luenga y prolongada farsa.
Ni siquiera el ardid mejor urdido y más sencillo es simple de cargar.

La fealdad del caparazón que definitivamente resbaló de su rostro asustó a pequeños y mayores, a hombres libres y a exclavos... Su mirada pasó a convertirse en una sanguijuela hambrienta llena de lujuria y desesperación.

Y mientras sus fríos dedos rasgaban su redonda cara, mientras su impaciencia no hacía más que hundirle en la ciénaga más profunda, sucia y podrida, resplandecía mientras reía.

"He ganado", decía "He ganado y tu no has sido más que basura"

La indiferencia con la que aceptaba su siguiente comida destituía simplemente el poder que dominaba su carácter, y mientras derretía su autoestima, su mente iba debilitándose, moría.
Lentamente, con cada bocanada de aire, sus pulmones fueron veneno, su corazón malicia y su cabeza espinas.

En un grito desgarrador de auxilio impotente y autodestructivo se iba convirtiendo en quien realmente era. Su verdadera máscara estaba siendo despegada junto a la carne, de sus huesos.


jueves, 2 de enero de 2014

#18 Un capítulo de tu vida

Mantengo una crisis de creatividad.
Es raro saber quién eres y qué quieres... y no terminar de convencerte a tí mismo de cuales son las palabras que quieres enviar a los demás. De cuáles son las experiencias que quieres imaginar, los sueños, las locuras.

No debería ser más complicado que tomarse una cerveza, escribir con un cigarro en la mano y escuchar algo de música, mientras las imágenes se suceden en tu cabeza.
Pero precisamente son esas las imágenes que no logras ver.

De otro modo, puedo cambiar de tercio, y simplemente empezar con mi comodín personal de ordenarme para que fluya la roja sangre de la originalidad.
Y así, quizá, encontrar un momento en el que sepa que expresar y sobre que.


Sabéis cuales son los mejores desayunos?
Los que no tomas por estar durmiendo. Esos son los mejores.

sábado, 28 de diciembre de 2013

Our god

U can hear me roar?



Maybe THIS be the last sound u'll hear




And NEVER forget the despair for creates a mighty god



miércoles, 6 de noviembre de 2013

Mudando la piel

Era una noche oscura, yerma, extrañamente tranquila, iluminada por focos de luz cálida, imitaciones del astro rey que pretendían sumir al mundo en una monótona agonía visual.

En medio de ese lóbrego paraje nos encontrábamos X y yo.

Frente a nosotros se alzaban las verjas, la puerta, un guardia orgulloso que franqueaba la entrada al parque, rodeado de verdor que oculta su contenido, mientras una extraña calidez emana desde varios puntos ligeramente humeantes en el cielo nocturno, iluminados con luces tenues.
Casi un reducto de escondite secreto en la ciudad.

Es un lugar cuyo interior está lleno de piscinas de diverso tamaño, llenas de agua caliente, unas termas. Rodeadas de vegetación, arbustos, césped y árboles... Un recreo nocturno.
Al decidir entrar, X se queda desnuda de cintura para arriba y siento como la temperatura se eleva a mi alrededor mientras observo su espalda tersa y suave, su pelo rozando su blanco y delicado cuello... y quizá no sea sólo cosa del vapor.

Entramos y buscamos una piscina para relajarnos.
Algo me dice que estamos ahí para celebrar algo, y tenía que ver profundamente con nosotros dos.

X se termina de desnudar y cubre su desnudez casi infantil con una toalla por la cintura, de espaldas a mi. Hago lo mismo, notando una compañía que temeroso, apresuro a esconder, algo desesperado.
Mi cabeza da tumbos entre sensaciones y sentimientos, mientras me pregunto que clase de brujería me hace sentir tales cosas solo con ver su clara espalda.

Tras dejar los bártulos y las mochilas en un césped cerca de una piscina rectangular bastante íntima, apartada y reducida, X se sumerge de forma demasiado erótica y cinematográfica, dándome la espalda, mientras adivino sus rasgos en un perfil semioculto por el pelo, abriendo la toalla que le cubría la cintura hacia delante, mientras desfila entre nubes de vapor y entra delicadamente en el agua humeante.
Se coloca en un borde hacia mi, apoyada en los codos.
Mirándome.

Entre las nubes de vapor no puedo observar con nitidez su rostro, y la piscina, iluminada con focos sumergidos, acrecenta el volumen del vapor, otorgando misticismo a la escena.

Puedo ver parcialmente sus turgentes pechos, con el agua cortándole por la mitad a la altura de los rosados pezones. Me incomodo ligeramente y un deseo primitivamente animal me invade, pero no obstante, logro controlarlo. La cabeza me da vueltas, y ya tengo claro que no es solo por el calor.


Me meto también en el agua, deseando que no se note demasiado mi calidez personal.
Dejo mi toalla al borde, junto a la suya y me acerco a ella.

Sin sobresalto o sorpresa, ya que me indicaba que me acercara, poso mis manos suavemente en su cintura, acercando mi cara a través de sus pechos, mientras pasa sus brazos por encima de mi cuello. Nos miramos.

Retazos de una conversación, palabras que murieron en aquella terma, que no recuerdo, conceptos que se ahogaron en mis oídos y en mi cerebro.
Cada vez siento más poderosamente la incómoda sensación que me cruza la cintura y toca ligeramente sus tersos muslos, destrozándome por dentro.

Nuestros labios se acercan, temblorosos, como si fueran anónimos e inexpertos.
En un fogonazo de luz, de realidad, de mentira desechada, mientras nuestros labios casi se funden, desaparecemos en ella, como si tiraran hacia un punto, y con nosotros, todo el lugar.